En este verso va, el beso que nunca te dí Aquel abrazo (nuestro abrazo) que nunca sentí La oportunidad de oro (que nunca cuajó) El feto de un amor (que nunca nació).
En esta estrofa va, un momento feliz Una sonrisa, la caricia, el valor de asumir; Un compromiso con vos misma, que nunca cuajó Y mi rival: el fantasma que reapareció.
En esta copla suenan, canciones que escribí Llorando el duelo de un cadáver, que ni llegó a existir Tonadas que no se escuchan (por que no conviene cantar) Por que nos duele, por que hieren (por que nunca más)…
Y te deseé lo mejor del mundo aquella noche Y no entendimos, pero no haré ningún reproche No te hice mal, ni vos cometiste pecado: La paradoja! Un amor sobrecalificado…
El beso que no te dí…el momento feliz… Y nuestra resurrección (la que el fantasma mató) Y se hizo profecía aquel maldito adagio; Si, “Mucho de algo bueno, termina siendo malo”.
Mi iPod tiene varias listas de canciones alusivas a nosotros. De cuando nos estábamos conociendo, que incluye todas las que usamos para insinuarnos entre líneas, otra de cuando nos pusimos francos, otra de cuando estábamos en dificultades, y las que usé cuando todo terminó. Hay baladas, pop, y rock del más visceral. El resultado terminó siendo que ahora, todas las canciones nos aplican. De hecho, mi mente te vive tarareandonos. En cierto sentido, sos mi banda sonora. _____ The D|Verse|City Network is an umbrella domain 4 personal creative Xperimentation with no commercial purposes. Creative Writting Experimentation by D-Verse-City Networks is licensed under a Creative Commons Attribution-No Derivative Works 3.0 Unported License.
Este concierto iba a ser diferente. La vez pasada fui solo, esta vez, otro par de infectados por Fito: Cristian, un amigo de Heredia, y Sydney, mi cuñado que a veces actúa como más hermano que mi propia hermana, cuando se trata de hacer locuras. Habían sucedido algunos cambios incluso desde que compré la entrada: entre ellos el más sobresaliente, que habían cambiado la locación. Como no conocía ninguna, no tenía idea de cual era mejor.
Páez había pedido específicamente que escogieran un lugar que fuera como una caja, por motivos de acústica. Pero la cantidad de gente que compraba tiquetes fue más valiosa que la calidad a presentar, y decidieron escoger un lugar que no es sino un parqueo con una acústica terrible, que albergaba el doble de gente.
Sydney pasó por mí a las 4 al trabajo… logré permiso de mi jefe. Me cambié un segundo en casa, y llegamos antes de las cinco al sitio. Sorpresa 1: había una fila a esa hora de unos trescientos o más metros. Acaté bajarme antes mientras el otro parqueaba. Cuando me estoy colocando en la fila, llegó uno de los organizadores vociferando “Tenemos que volverlos a cambiar de lugar por que el dueño de esto no quiere multitudes aquí. Vénganse tal cual están en la filita, y en unos minutos los pasamos al local”. Yo me moví con ellos, y me percaté que por accidente (lo juro!) me había metido al principio y no al final de la fila (Sorpresa 2).
No podía creer lo bajo que había caído: mi moral me dictaba que tenía que ir atrás, pero… no podía perder la oportunidad de quedarme. Lo mal hecho de la fila me hizo pasar sin notarme, y el conflicto ético de colarme se terminó cuando pensé que Fito no viene todos los días y que mi honradéz no era muy valiosa en ese momento. Decidí quedarme, y aproveché que encontré un compañero de trabajo para saludarlo y disipar cualquier duda de los desconocidos que me veían raro, de que estaba colado.
Los tales minutos fueron más de una hora, y se colaron muchos más adelante que yo. Pero no tenía moral para reprender. Me di cuenta de que Fito tenía más seguidores que la vez pasada, lo cual es raro, por que aquí ni por radio suena. Que viva el Internet. Habían vendedores oportunistas vendiendo camisetas horribles, promocionando a Fito como si fuera una estrella pop. Dos dedos más de frente les hubiera hecho entender que el ni se promociona por fotos por que… el no es un hunk. Una buena cantidad era de gente muy joven, y por cierto muy enviciada. Yo vi licor. Mi cuñado droga. Luego llegaron los de seguridad a pasar la fila para entrar al local. Esa puede constituir la sorpresa 3.
En la pasada mil personas más se colaron, pero todo se controló cuando nos revisaron y nos pasaron a subir las gradas. El local quedaba en un cuarto piso. Debo confesar que me sentí presuntuoso cuando preguntaron quienes tenían de VIP, y yo contesté que yo. Me pasaron de fila y quedé finalmente de quinto. Cuando entramos, no podía creer que estaba a mas o menos seis metros del piano en el que Páez iba a tocar.
Como es costumbre en este país, el concierto se retrasó más de media hora. El muchacho que abrió, Esteban Monge, un gran trovador que desconocía, que por cierto es excelente. Escuchar sus canciones sin embargo, evidenciaron que el audio era terrible, la acústica fatal, lo cual constituía la cereza en el helado de la inmensa cantidad de cosas mal organizadas para este concierto a nivel local. Qué podía esperarse? Te cuento el Lunes...
Posiblemente escuché por primer vez a Páez lo suficientemente como para que me llamara la atención cuando sonó ‘El Amor después del Amor’, allá a comienzos de los 90’s. Además de que me parecía una composición muy bien hecha para ser latina, la letra me parecía sumamente profunda. No se cuantos pueden llegar a la conclusión de ‘aprender a querer el perfume que lleva el dolor’. Otras canciones de Fito fueron de mi gusto, pero tampoco le paré mayor atención.
Mi segundo encuentro ‘cercano’, se dio cuando tenía 22 años. Estaba arreglando mi cuarto, cuando en la radio programaron una canción que era en muchas de sus frases como una recitación de mi filosofía y mi vida. No podía creer que alguien hubiera escrito eso sin ser yo. Les hablo de ‘Al lado del camino’. Luego de eso comencé a buscar un poco más de su música, y conseguí un álbum o no. Averigüé que este tipo ha tenido muchas experiencias fuertes, positivas y negativas que lo han hecho llegar a conclusiones parecidas a las que yo tengo.
Cuando escuché más, sentí que no me gustaba mucho. Pero la música de Páez es como la cerveza: al principio es como de gusto medio amargón. Con el tiempo le tomas el gusto y llegas a extrañarla incluso. Se comienza a volver interesante recapitular la densidad de sus letras muchas de sus coplas tienen múltiples significados a la misma vez. Creo que todavía no logro disfrutar tan plenamente su discografía más antigua (la mayoría antes del “Amor después del Amor”), más que todo por que la calidad de la mezcla no es muy buena. Nada que el mismo Páez no haya tratado de corregir, por que el mismo confiesa de que ‘aunque cada vez se corrige menos’, sus estándares de calidad no tienen que ir en desmedro para mantener la espontaneidad.
Además de sus talentos como ‘hombre banda’, las líricas de Páez tienen una inusual densidad. No solamente las reflexivas o introspectivas, sino también las clásicas historias, que son cuentos cantados, mantienen por ahí líneas de razonamiento que vale meditar. Es de los pocos que puedo decir que no se han prostituido por un contrato con una casa disquera, al punto de que para evitar lo que el llamó ‘elefantiásica industria’, prefirió rescindir de su contrato con Warner, y endeudarse para producir su propio sello “Circo Beat”, incluyendo facilidades de grabación que hoy son usadas por muchos artistas. Procedimiento que han hecho otros artistas que merecen mi respeto como Prince y Trent Reznor. Como dice el mismo al analizar su carrera de ya tres décadas: “Tengo la rabia intacta y no la pienso perder, sigo loco treinta años después”.
Cuando Páez dice: “Dar lo que tengo, todo me da”, me veo reflejado en esa filosofía. Creo que por eso me gusta. Yo creo firmemente que por porquería que sea este mundo, uno de los únicos réditos que se reciben en la vida no te lo tiene que dar nadie, sino que lo respirás cuando das las tripas por alguien, algo, ayudar. Como escribí antes: “Creo que el altruismo es la forma más pura de amor”. El aprendizaje, el sufrimiento, la incertidumbre como elementos que quieren acabar con ese credo y la permanencia de ese principio a pesar de todo, es justamente la esencia de sus líricas. No es la primer vez que siento parecidos en enfoque entre lo que yo he publicado y el escribe (ojo que no me comparo con el -eso sería estúpido-, sino las temáticas).
Hace seis años, descubrí que Fito iba a dar un concierto. Tenía unas semanas de haber terminado, y necesitaba despejarme, y me pareció un buen chance. Invité a varios amigos pero a nadie le gustaba Fito, y me tachaban de raro por que me gustara. Tocó ir solo. Eso me intimidaba un poco. Por otro lado, el ambiente de su música era desconocido, por que como les repito, desconocía siquiera si el tipo tenía seguidores fuertes aquí. El lugar del concierto es uno de los lugares que más me gustan de aquí, el Teatro Melico Salazar. Un patrimonio rebosante de elegancia a pesar de lo pequeño. Es tan elegante, que yo no lograba concebir un rockero en un teatro clásico. Y no fue mentira. Cuando sonaron los primeros acordes del ‘Diablo de tu Corazón’, ese lugar casi se desarma y yo no tenía ni a quién proteger. Fue una experiencia mágica, maravillosa, sublime, insuperable. No me arrepiento de un solo segundo invertido ahí.
El 4 de noviembre, Fito nos revisitó. 6 Años esperando! Por supuesto, yo estuve ahí. Los sumarios de que pasó, te los cuento pronto.
The decomposin’ effect that occurs when 1 feels 2 die 4 a deep emotional breakdown has upbuildin’ F/X: it’s the fertilizer of a new plant (Ur next stage). The lessons learned give U the feedback 2 keep goin’ and among the things U R taught, stands the fact that U get 2 understand that even when U R not perfect, U R perfectible.
Eye learned within years of process that all of my structures were made up just 2 sustain me until Eye reached the wisdom needed 2 realize that all of them had 2 B smashed down. And Eye learned 2 rebuild myself, and my concepts of love, loyalty, spirituality and what was my notion of havin’ a good life. It ain’t easy reachin’ 2 the point that contrary 2 what many say, heart’s guidance ain’t the best.
Once U decide 2 take it out and build Ur decisions focused on the determination of what has 2 B, the thorns of the rose of the heart keep hurting, and sometimes Eye’ve erroneously redirected my life from the ultimate goal 2 a slightly different target, 2 avoid the pain that implies stickin’ 2 my choice. The results R invariably negative when Eye do so.
Eye mite have forgotten that tryin’ 2 do things with a ‘cold head’ 4 instance, R also part of a human trend of doin’ whatever is needed 2 reach something. And Eye forgot hearing, attendin’ myself, 4 the fear of reachin’ selfishness. Eye dedicated so much 2 keep that concept, that when a romantic chapter came in, Eye took care of giving. Not the other way around.
And its true: U should not B selfish (and U don't have 2 get love back 2 love someone). But a sense of compatibility has 2 exist in a couple when it comes 2 plans of sharin’ a life (B cause: how come, for instance, could someone leaded by altruism to 3th’s, share a satisfactory life, when the other part doesn’t exercise it, with the 1 that’s supposed 2 B the closest?).
Once a bug hits the window, tries 2 go the other side and hits the other wall instead. That defines sort of what happened 2 me. But I’ve learned. And am ready. Am with open arms 2 new projects, the new seed of the grass field am 2 Bcome next. Am tryin’ 2 kill the inner inhabitants that load me up of damage, negativity and guilt.
Am breaking, once again my own bad habits, my structures R smashed again, they needed 2 B destroyed. And Eye must confess that next 2 the fear of the new things, there is also excitement. And am holdin’ 2 it 2 continue. The blood in my hands is my own. It’s my fertilizer.
The seed of course, is 1’s spirit. Speakin’ about plants, within time Eye learned the value of not Bcomin’ such a ‘big tree’. After the storms, the big 1’s fall, but the little grass prevails and recovers faster. And who says it doesn’t grow? It just spreads in a different direction, instead of Bcomin’ tall. So it ain't hopeless as it sounds the first time. Regardin’ 2 a partner and my new existense as 'grass': in a recent movie, the EVE word stands for: Extraterrestrial Vegetation Evaluator. So, who the heck knows?
It's startin’ 2 grow once again. And Eye can’t wait 2 see my next stage. It’s my Eve-All-usion. My Eve-Volution: my new Eve.
En los planos más básicos (sin embargo comunes), los machos ‘adultos’ de nuestra especie lograban aparearse con las hembras exigiendo una “prueba” del amor. Muchas de nuestras generaciones anteriores fueron concebidas a partir de esa laxa argumentación.
Dependiendo de los entornos o las culturas, el amor se prueba pagando un dote, con un himen nuevo, prepucios intactos, concibiendo hijos, comprando bienes o ropa. Aunque para muchos de nosotros eso suene arcaico, existen aún sociedades en las que esto se practica con toda vigencia. En casos en los que la unión surge con hijos previos, la prueba de amor puede ser perfectamente, deshacerse del crío ajeno.
Más en nuestro tiempo, en una sociedad “más instruida”, la prueba del amor es igual, aparearse, pero con herramientas que filtren enfermedades, o espermatozoides. El discurso sigue siendo barato, solo que ahora con la plusvalía de lubricación extra, superficies rugosas, químicos que retarden la eyaculación, anillos constrictores, y sabores. Algo tenía que aportar la tecnología!
Antes el compromiso del amor se formalizaba con el matrimonio. Pero ahora, un ‘no necesito de un papel para probar que te amo’ (ojo, “prueba” de nuevo), ha sido la nueva forma de brincarse un compromiso para ‘amar’ libremente. No es de sorprender que las relaciones de pareja se hayan vuelto tan desechables. Ni que sea sorprendente una pareja con mucho tiempo de estar junta.
Algunos, ubicados entre los conservadores y los liberales, han encontrado una nueva forma de “probar”. Eso es, que además de no comprometer su salud o su capacidad reproductiva, tampoco se involucren en el riesgo los bienes. Así que cuando algunas de las parejas de cierto nivel económico deciden casarse con un nuevo componente: los contratos prenupciales. El argumento sigue siendo el mismo que cité en el primer párrafo: “Si realmente me amas, lo harás”.
Analizar la historia y las culturas te hará darte cuenta que nunca han faltado los conceptos estúpidos, para dar la tal “prueba” de amor. Y no parece ser coincidencia que a pesar de que los patéticos que convencen juran que el amor es muy puro, termina siendo en una buena parte de los casos, relacionado con gratificación sexual. Incluso cuando no, el mensaje entre líneas es: “Si me amas, tienes que seguir mis regulaciones egolátricas, por patéticas que sean, de otra forma tu amor es falso. No puedes ser tan egoísta como para pensar en otra cosa que no sea yo”.
Así, siendo la médula la misma, lo único que cambia es la estupidez de turno. Ganás, solo si sos vos el que usa el “me” en la expresión “si me amas”. De otra forma, estarás del lado de los meseros del amor, que sirven y sirven a un insatisfecho cliente, y eventualmente serán dejados por quienes ofrecen un mejor servicio. Nunca se logra concretar ninguna prueba (y eso puedo probarlo).
Contradictoriamente, la tolerancia, el perdón y el altruismo tienden a ser vistos como debilidades en la gente, y no verdaderas muestras de afecto. Paradójico, si pensás que el otro lado del ‘si me amas’, es justamente lo que tiene que ejercer. Extendiéndose más allá del amor en pareja, el patrón se mantiene. Necesitamos aprender a amar. Urgentemente.
Soledad no es exactamente estar solo. Hay solas con esposos agresores, o madres de las familias monoparentales llenas de hijos, cada vez más solas por todo lo que tienen que enfrentar sin ayuda. Empleados de oficina se encuentran en habitaciones gigantescas llenas de gente, y paradójicamente residen en un desértico cubículo. Están solos, aunque tengan todo tipo de programas de mensajería instantánea, correos electrónicos, celulares, y demás remedios de comunicación posiblemente concebidos.
A todos nos toca en algún momento estar solos: tal vez necesitas hablar algo importante con alguien a quien consideres tu amigo, y luego de intentar, después de una segunda interrupción o cambio de tema, concluyes que no tiene sentido contar algo que el otro lado no tiene interés en escuchar. Entonces te sentís enfáticamente solo. Puede que también colmado, por que el otro lado puede estar deseando decirte todo lo frustrante que vive.
Te podés sentir solo en el transporte público, viendo la televisión en grupo, en lugares concurridos como bares y discotecas, mientras en vano quieres subir el volumen en tu iPod, o te reís de la comedia que transmiten, cantás un estúpido Karaoke, o bailas en una pista.
Te sentís solo cuando caminas por el parque, o haces las compras y ves una pareja de la mano, doble puntaje si lo hacen con un niño. Triple si se ven felices. Cuadriplícalo si además son lindos (cuando estás solo, toda la humanidad externa tiende a embellecerse).
La soledad puede mitigarse concentrándose en un proyecto. Lo mejor suele ser ayudar a alguien, influir, darle las tripas al que se quedó sin ellas (así de visceral). Aunque si vivís solo, la bofetada de percibirte solitario te da la bienvenida una vez que entraste a tu casa, y te enfrentas al escandaloso silencio en el que estás viviendo. Si tal cosa sucede, recomendamos encender el televisor. Funciona bien poner programas basura (talk shows baratos, noticieros amarillistas), para que puedas discutir con el televisor sobre lo estúpido que dicen. Es una forma de ejercer la agresividad pasiva que no daña a nadie. Por otro lado, otra buena opción son las caricaturas o las comedias, para reírse como idiota hasta que llegue el sueño.
No conozco gente que haya logrado emanciparse completamente de la soledad, aunque cuando se tiene en dosis menores, tiende a ser algo que hasta puede disfrutarse. La soledad no es mala; lo malo es el exceso. Es que comencés a considerar importante llegar exhausto para no pasar tiempo en casa, o drogarte con tes de tilo o una cerveza con limón y sal para que el somnífero surta efecto y se acabe pronto el período de conciencia del día. Es sentirte humano y a la vez incompatible con los otros que se supone que son de tu misma especie…
Otra forma para mitigar la soledad consiste en escribir tu patética vida. Puede ser en papel, o digitalmente, y publicarlos en un mundo que no existe, para que sea leído por gente distante que sí. Puede que la gente entienda la dimensión de soledad, quizás por que la han vivido o peor aún, por que la viven ahora mismo. Soledad, no es exactamente estar solo. _____ The D|Verse|City Network is an umbrella domain 4 personal creative Xperimentation with no commercial purposes. Creative Writting Experimentation by D-Verse-City Networks is licensed under a Creative Commons Attribution-No Derivative Works 3.0 Unported License.
No era tan buena hija, por que tuvo conductas bastante ingratas. Pero un buen día, años después de haber dejado su nido, un suceso repentino acabó con su vida, y de alguna forma la de su madre también. Los siquiatras no han sido suficientes para ayudar a la madre doliente a controlar su perenne depresión, y de cuando en cuando come vidrios, se sobre dosifica, y aún ruega por el fin de su existencia.
Este otro, fue de alguna forma un padre espiritual para mí (no es algo muy de fiar, por que cuando la figura paternal es ausente vivís inconscientemente buscándolos, y adoptas miles tan disfuncionales como el que ya tienes). Recuerdo haberlo ido a visitar en aquel hogar de recuperación de alcohólicos. Entendía la imperfección en mis mentores para esa época, así que ya no importaba. Mientras hablábamos, un internado nos interrumpía con alguna frecuencia con frases como ‘qué aburrido estoy!’. Luego, saliendo anunció: ‘me voy de aquí’. Acababa de iniciar su siguiente recaída.
Mi amigo recién salido de su rehabilitación para drogadictos se veía muy bien, y estable. Me contaba de su aún fuerte lucha en su reinserción social, pues bajándose del autobús, todos los drogadictos con los que anduvo antes le saludaban y le ofrecían, y que tenía que correr por que la tentación es fuerte. El entiende que puede estar cerca de caer, por que lo siente.
Conocí a un hombre dispuesto a darle la cara a un sicario que le amenaza. La razón? Dar la cara por la mujer que el ama, quien por segunda vez le abandona y es infiel, y le propuso regresar, a pesar de dejar claro que no volvía por amor. El sicario es la persona por quien le abandonó, y está dispuesto a ‘cobrar’ a esta mujer otra vez.
Cuánto somos capaces de hacer por mantener algo que extrañamos? Acaso que de alguna forma el vacío que se crea cuando algo falta, es una suerte de hoyo negro que nos succiona para que retrocedamos ante cosas que claramente están mal? Vale más vivir con frustraciones a largo plazo que nos den una gratificación mas o menos inmediata, que las frustraciones temporales de gratificación futura permanente? Todo depende de si le preguntás a un corazón, o a un cerebro. Cuando al corazón, vas como toro al degüello. Edgar Allan Poe habló del ‘Demonio de la Perversidad’. Dalo por hecho: tendemos a traicionarnos.
Ante mis pérdidas recientes, la terapia ha sido ocuparse. Y algo ha funcionado; se presentan oportunidades nuevas en emergentes ámbitos; crecimiento. Pero hay un conflicto: percibo que aún soy insuficiente para atender los proyectos por los que tanto peleo, y arrastro ambiguamente una especie de peso de conciencia de haber sido escaso para mantener lo que ya no tengo. No falta por que se fue, sino por que fue despachado. Tal vez busco sabores que no existen. O tal vez soy de mal sabor. Tal vez debiera buscar más saber que sabor. Tal vez, me estoy traicionando.
Mientras tanto, los habitantes de esta nave sentimos la seguridad de saber que nos movemos aunque sea por un piloto automático (mi sólida decisión) pero lloramos como israelitas recién salidos de Egipto por los puerros y las cebollas que dejamos atrás con nuestra esclavitud. Ruego por encallar en un propósito, luego de haber comido tanto vidrio y sobre dosificarme; o si no lo logro, por el fin de mi existencia. No concibo la vida complaciente pero sin sentido.
"Pero, ¿para qué diré más? ¡Hoy tengo estas cadenas y estoy aquí! ¡Mañana estaré libre! Pero, ¿dónde?"
No se si vendré, en una futura ocasión, Si habré merecido derecho a la resurrección Piedad! Ya enterrame, dame algo de honra esta vez, Acabá con esto, soy una vergüenza con piel. No digás lo siento, no llorés, te arrepentirás, No alcanza ya el tiempo, vos sos mi heredero, además, Aprendé de mí, y tené gran cuidado también, La vida es un trillo de musgo baboso, y caés.
Esta carta es para ustedes, que me admiran. Si, ustedes las que corren chismes de que acoso y persigo primero, y una vez que caen en razón de que ni siquiera me gustan, me hacen publicidad negativa hablando pestes con gente que realmente me importa.
Gracias por estar conmigo desde el día uno, y su inquebrantable lealtad me ha hecho sentir que nunca estoy solo. Siempre hay una ‘cuidándome’. Y yo tan poco que he hecho por ustedes! Nunca llamo, nunca visito, ni regalo. Ni siquiera he hecho un guiño hacia ustedes, pero ustedes saben leerme, y saben ver en mí el acosador y lobo feroz que nunca fui, vendiéndome ante otros como el macho semental que no solo no me interesa ser, sino que ridículamente sería debido a mis escasos atributos físicos. Disculpen muchachos, envíen sus envidias a mí. Don't hate me cuz am fabulous!
Qué ven en mí, queridas? Mi baja estatura? La forma de mi abdomen (las curvas son una forma!)? Mis dientes alineados como la casa de Superman? O mi nariz de toro? La esbelta forma de mis pies planos? Mi vos para nada ronca? Seguramente es mi trasero, y su moderna modalidad de plug-in third party que todavía no he comprado. En construcción le llaman ‘la prevista’. Señor, por qué tengo que ser tan sexy! Y pensar que durante la adolescencia las chicas se amontonaban a burlarse de lo que ahora ustedes admiran (el estómago curvo no, por que para entonces era un flacucho enclenque; ahora soy un panzón enclenque).
Son las fans perfectas: sin visión clara de lo que es el amor, romanticismo novelesco adolescente, no saben ni quien soy, pero aún así me aman. Sin medir consecuencias, con la inmediatez que una nena llora por su biberón. También las amo. Y las amo, porque ustedes me aman por lo que soy: para nada se debe a que sea el soltero en edad casadera en el círculo en que me muevo. Sin duda se fijarían con la misma lealtad si hubieran más muchachos ‘disponibles’ o en circunstancias parecidas! Verdad que sí, que yo soy superior? Hell yeah, am a Hunk. Ni tiene que ver con que ustedes quieran casarse. Ni que se estuvieran quemando! Ni el trabajo que hago, ni la casa. No. Ustedes me aman por lo que yo soy. Se que podré contar con ustedes el día de un embargo económico, la pérdida de un empleo o privilegio, o cuando ustedes finalmente descubran que en un eventual matrimonio, se trata de dar, no de estar recibiendo. Cierto? Quén las quele a ellas? Quén las quele?
Algún día migraremos a un país que permita la poligamia, y juntos construiremos un harén, en donde estemos finalmente juntos, sin conocernos, y mi virilidad no se verá afectada ni desgastada, por que al fin y al cabo son frígidas (tan bien documentada en sus rumores). Se imaginan? Yo desfilando por un largo pasillo, más panzón, recibido por los gritos de histeria, chiquitos llenos de mocos brincando, y ustedes con rulos, y talco desde los sobacos hasta el cuello. Bailaremos cumbia rancia hasta el amanecer. Eso es vivir! Ustedes soportando mis complicaciones existenciales, y yo llenando mi vida con sus vacíos como el macho supremo. That is a life!
Gracias por no permitirme acercarme a la gente que realmente me ha interesado, sin armar un polvorín de por medio. Eso es cuidarme. Por su capacidad creativa de inventar una nueva estupidez con la cual hacerme quedar mal ante la gente que vale para mí. Por sus capacidades histriónicas: Aquellos hermosos berrinches, lloriqueos y en especial cuando los hacen tan públicos que todos llegan a decirme, ‘Qué le hiciste a la pobre?’. Qué sería de mi vida sin ustedes? Bravo! Bravísimo!
Nunca busqué ni pensé posible estar en un ambiente tan obtuso. Es un privilegio inmerecido estar entre ustedes. Tienen razón, debo sentirme orgulloso de tanta ‘admiradora’, aunque nunca descubra que carajos admiran. Después de todo, ustedes tampoco saben. Cierto? Lo importante es, que ahora finalmente me siento acompañado. Puedo percibir el privilegio de su inmaduro, enfermizo, y disfuncional apego, en mí, un hombre que nunca pensó ser otra cosa que cualquier baboso. Ahora se que soy especial, un baboso muy especial. Ustedes también mis amores!
Soy la envidia de Chayanne (aunque soy enano), Johnny Bravo (aunque no tengo caja toráxica), y Enrique Iglesias (y sin problemas de estreñimiento!). Han tenido un efecto tan intenso en mí, que estan invitadas esta misma noche, a cenar conmigo, íntimamente, a comer el mismo estiércol que estoy comiendo yo a raíz de todas sus habladurías. Adelante, ámenme, y por favor no lloren… que para todas tengo. It feels so good to be me. Love always,
Será cierto que somos tan distintos que podemos decir, que las mujeres son de Venus y los hombres de Marte? No me he leído este best seller, en parte por que no me gusta la idea que conlleva el título, aunque que dicen que es bueno, y probablemente estén en lo correcto.
Se ha dicho que las mujeres son más sensibles, y nosotros bastante menos capaces de percibir; nosotros más libidinosos, y ellas disfrutan más la sexualidad cuando se pasa por la conquista, que apela a los sentimientos y las emociones; que nosotros somos fríos para pensar, y ellas no pueden dejar de lado la ternura y el afecto cuando de decidir se trata, con efectos cegadores. Que ellas hablan como cotorras y nosotros somos más introvertidos. Se te ocurre alguna diferencia más? Me encantaría que la dejés plasmada en un comentario en este mismo post.
No estoy escribiendo tratando de probar que no existen características distintivas para el género; si las hay físicas, es probable que las haya también en otros aspectos. Sin embargo, ha quedado demostrado en lo que respecta a lo psicológico, las diferencias tienen más de aprendizaje social que de condición innata. Y que aunque puede que se dificulte más si no se poseen las cualidades como talentos natos, es posible desarrollarlos cuando se quiera o necesite.
Muchas mujeres temerosas y de baja autoestima han dado la casta como las grandes enfrentando y superando situaciones como madres en familias monoparentales o puestos de mando, aunque les costó romper con las cadenas de la tradición. También, he visto hombres eficientes haciéndose cargo de tareas que se suelen asignar a las madres solamente. Así que es justo preguntar: somos realmente tan diferentes? Provienen nuestras diferencias de nuestro género, o nuestros hábitos asociados a el?
He visto hombres que son cálidos con las mujeres y tienen detalles gentiles, les gusta conversar, o asumen los gastos en una comida, detalles que también tendrían con personas de su mismo sexo. Sin embargo, no pocas veces esto se asume como coquetería, conquista, o se acusa de que es acoso. “Es que las mujeres no están acostumbradas a que las traten así si no hay un interés de por medio”. De nuevo: qué realmente es lo que marca la diferencia de los perfiles de los géneros? Debe una mujer renunciar a ser tratada con dignidad o simpatía, por que los viejos códigos de géneros lo establecen así?
Desde estas caracterizaciones, decirle a un hombre que agrede a su esposa que trate de ser mas sensible y considerado, es pedirle que se haga marica (uso la palabra por el peso social que conlleva, sin homofobia de por medio). O bien, si a una mujer se le pide que tome la decisión de sostener con dignidad su vida en vez de andar tras de una persona que le maltrata, contestaría (lo digo por que lo he visto) que las mujeres son así. Ambas tendrían como sentencia llevar una vida infeliz y amarga, por no renunciar a una disfuncional condición asociada a la posición de su género.
No es una de la claves de un buen esposo aprender a sensibilizarse sobre cómo piensa y siente su mujer? No debe una mujer sabia, aprender a separar las emociones que ciegan de los hechos reales a fin de ser asertiva en su vida? Cuánto ayuda en asimilar este proceso que alguien nos diga que venimos de planetas diferentes? Etiquetar rara vez soluciona problemas, o nos acerca. Aunque en este sentido, si hay que etiquetar, podemos decir que hay gente capaz de deshacerse de tanto prejuicio, y… otros, que no.
Ingenuity is apparent, for the comfort’s sake. Policies will be implemented; procedures ain’t new. Wherever will lacks as a base for action, compensation will be settled by means of alternative paths. No questions, humiliations, whatsoever. Nothing. Just pain, impotence, and the ever-present rage against this damn cloud pouring acid rain over. Over and over, again.
Soledad es una de las mejores panelistas que hay cuando se trata de debatir. Podés tener todo lo que te de la gana de tu lado, que ante ella todo parece palidecer y te podés convertir en un imbécil valorado dos grados bajo perro.
Todos tus hechos provechosos, tus decisiones sabias, la argumentación que tengás que haya servido incluso para quitarle Soledad a otros palidecen y se rinden, por que Soledad, sin que nadie se lo pida, toma el mando y es capaz de voltear tu interior y explotar tu miserabilidad en macro.
En mi caso, Soledad no está sola. Se junta con Depresión, Culpabilidad, y Autoestima (la enana del grupo). Juntas hacen el Aquelarre más despreciable capáz de ser concebido, y en mi casa, que es su “Salón del Mal”, se divierten haciéndome excremento. Las infelices drenan la vida de mí.
Me tienen un apodo: me llaman Cuba; por que como en ese país, los extranjeros solo pueden ver lo lindo, lo hermoso y lo maravilloso que hay para compartir. No siempre logran captar que hay más que solo lo lindo. Yo, con el sarcasmo que me caracteriza, le apodé a Soledad Fidel. La desgraciada se reía de mí. Y yo me reí de mí. La de ella era una risa burlona. La mía, de loco.
Soledad es admirable: fuerte, impenetrable, inexpugnable, invencible. Pero soy como soy, y es precisamente lo inverso. De cuando en cuando conversamos, buscando hacer las paces: le pido que me de un respiro, que no creo que esté destinado a vivir con ella. Que aunque ella lo disfruta, yo en realidad no saco mayor provecho de la relación. Que siento la necesidad de estar con alguien, diferente a ella, que ya me ha tenido mucho tiempo, toda mi vida, que me diga qué quiere de mí de una vez. Soledad calla… y luego se ríe de mí. Y así termina la discusión. Ambos riendo a más no poder en el sillón de mi casa, como borrachos. Será que se me fermentó el espíritu?
Nuestro silencioso concubinato ha perdurado. Y todavía estamos juntos… En una ocasión hablaba con Depresión su amiga, y le dije que me presentara a la enemiga de Soledad, que por cierto no es Compañía, a ver si encuentro una salida. No puedo revelar su nombre, para no arruinar el plan. Le dije que le diga que pienso en ella, que me gusta, que considere que por lo menos a hurtadillas… tengamos algo. Ella dice que seguro que viene a rescatarme, pero que aún no.
Voy a tener que interrumpir el escrito de este ensayo. No me había fijado que Soledad estuvo a mi lado desde que presioné la primer tecla para hacer esta confesión. Saben que hizo? Se burló de mí de nuevo: dice que hace falta ser estúpido para no darme cuenta que ella me estaba dictando al oído que escribir. Mientras escribo se carcajea de mí. Y yo me río con ella. Me río como loco. Sigo riéndome como loco. Ya no aguanto… me está matando esta soledad con sus burlas… Me río a reventar. Estoy llorando de la risa… estoy llorando.
Has escuchado sobre ‘resignación aprendida’? Es un patrón de conducta animal que en ocasiones parece encontrar su homónimo en nuestra especie. Se trata de la actitud de dimitir cuando pese a varios intentos (acercarse a una superficie caliente), se descubre un patrón negativo resultante al final como lección (me quemo, mejor no).
Y aunque es una sabia intuición de la naturaleza no exponerse a las cosas calientes cuando queman, también se vive la dualidad de pensar si no habrá la posibilidad de ‘violar’ el código en cuestión de alguna forma. Alguno de los lectores no le hizo caso a algún no de sus padres en los que salieran quemados, electrizados, se cayeran de una escalera, o se resfriara por exponerse sin abrigo? (yo sabía… yo sabía…)
En los 60’s, se hizo un experimento en el que se expuso a un incómodo ruido a un grupo de personas, en las que solo se sabía que el único escape para el molesto sonido era encontrar la secuencia correcta de unos botones. En el primer grupo, todos lograron decodificarlo. En el segundo, bloquearon la solución con el teclado. La mayoría se rindió, pero aún así, hubo quienes no siguieron. Qué será más inherente: el desánimo o la esperanza? Afecta la forma en que asumamos las cosas nuestra vida?
“Veinticinco años de estudio me han convencido de que si habitualmente creemos que las desgracias ocurren por nuestra culpa, que son de carácter permanente y que afectarán todo lo que hagamos, acabaremos sufriendo más desgracias”, dijo el doctor Martin Seligman, uno de los que participó en el proyecto entre sus conclusiones.
Atestigua este hecho mi vida? Bueno, ya que estos días he estado haciendo retrospección existencial y siendo que yo predico ser loco: que hay de la desconocida que se bajó los pantalones para cruzar frente a mí en chones? O de los que un par de minutos luego, preguntaran si había visto pasar una mujer de calzones blancos? Y la desconocida en el parque que tomando mi brazo dijera “Venga mi amor pa’ violalo”? La ‘cacheteada’ (nombre acuñado por mis compañeros al evento en el que una doña frontalmente protuberante bailó en mi cara cuando yo estaba sentado provocando… una ‘cacheteada’)? O la vez que fui atropellado, y el policía viéndome descuajeringado me preguntó qué me pasó? O la doñita desconocida que llegó llorando babear en mis sillones sin más?. Por dignidad, voy a detenerme aquí (quedan posts…).
Esta semana no ha sido la mejor. Estoy exhausto El martes maltraté a una de las personas que quiero más en este planeta y todavía no me perdono, el miércoles intentaron robar mi casa (y aunque la alarma lo impidió) persiste la indignación, y hoy, parece que tengo una mutación de resfriado que por su agudo dolor en el cuerpo es llamada por aquí ‘quiebrahuesos’. No exagero: solo digitar este texto me duele. Y para colmo estos días toca a mi puerta un inexpugnable recordatorio de mi vejez.
Sin embargo, no puedo deprimirme. Me estoy jugando mucho más que el ruidito molesto aquí: estamos hablando de mi vida. Con los hermanos Wright, Cristóbal, y Galilei, creo que aún hay posibilidades de encontrar la secuencia para la jodarria. Con este post inclusive, voy a usar mis episodios innumerables de “Twighlithg Zone” para aprender a reírme. Te querés reír conmigo?
Faint White Dwarf Star in Globular Cluster NGC 6397. | www.hubblesite.org
El avioncito que tiré del patio para ver si volaba, en mi casa en Santa Eduviges a mis dos años. El kinder al que no pude asistir cuando tenía cuatro, que tratando de encontrar, crucé una calle peligrosa y me monté en un bus sin plata para los pasajes, con mi hermanita de dos añitos, con una lonchera herrumbrada que me regalaron.
Mis ojos con rayos láser, poder que perdí súbitamente a mis cuatro y medio años, en los que disparándoselos a mi mamá por que me estaba regañando, recibí como devastador contraataque: “Y deje de hacerme bizco!”
Las naves de papel, o “Eagleman”, el robot que inventé, con planos y todo, y para el cual, en busca de un nombre, consulté en primicia un diccionario en inglés a mis ocho.
Carolina, mi primer y única musa en el sentido estupidizante de la palabra desde los ocho, y de la que logré despedirme en forma oficial hasta los veintidós. Mis planes de matrimonio a mis diez con Rosa, la compañerita de ojos azules que me daba pelota en la escuela.
Durante mi adolescencia, los poemas a Dylana, Vanesa, a Carolina, a Xiomara, y la canción que escribí para la profe de física que olía a shampoo y perfume: “Químicamente hablando”.
Mi carrera como músico y compositor. En el colegio. Mis talentos histriónicos y de guionista, o bien de director de escena, de las que me dí cuenta cuando a mis diecisiete, fui uno de los productores de la obra de teatro amateur jamás montada en la historia de ese colegio.
Emerge (una compañía de desarrollo multimedial y web). Breaddhen (una panadería que funcionaría con distribución en puntos de venta y por una campaña expectativa larga que se valía de recursos baratos y el web, y un blog. El plan de marketing era fascinante).
Eunice (la distancia, las complicaciones, la inseguridad, la manipulación, los orgullos…). Mey y su brillo, y el intolerable dolor de su rechazo. Grettel (la idealización, los chismes, el silencio y el maldito asunto del libro). Los hologramas de lealtad, de amistad, de empatía de aquellos que no nombraré. La ambivalencia manipuladora de una Cuchufleta.
Chipinglish (una marca de camisetas que fusionaban el inglés y lo urbano, desde una perspectiva pola –lo que en México se entiende por naco-. Solo se imprimió una camiseta antes de que el disco duro perdiera toda la info, y se hizo un concepto de expectativa que todavía merece ser impreso como línea de camisetas tal cual.
IPC, digna competidora del proyecto de Tomás Moro, que igual era demasiado buena para ser cierta.
No se puede decir que son proyectos vivos, pero tampoco murieron. Dónde estan? Aquí hermano, adentro… Son los hilos de la trama con la que construí esta tienda decrépita en la que he decidido vivir. Gracias Dios, por todos ellos.
Las divisiones son de las más estúpidas y burdas herramientas cuando se sacan juicios contundentes sobre algo, especialmente cuando de humanos se trata. Repasemos la historia: reyes y proletariados, blancos y negros, hombres y mujeres, por ejemplo. Ante cada ascenso de una, surgen precursores revolutos que intentan atacarlo, y su fórmula consiste en un extremo poco saludable que dista de balancear: el comunismo impuso regímenes totalitarios, la lucha de razas el apartheid, y de unos años para acá, la igualdad real.
Fui criado en un ambiente en el que predominaron las mujeres, y he trabajado en lugares muy llenos de ellas, y admito abiertamente que me han afectado la sensibilidad y me han abierto los ojos a perspectivas que me han enriquecido. Por norma, las conversaciones más significativas y profundas suelen darse con mis amigas.
Lo interesante es, que parece que esta guerrita de los sexos, ha degenerado en absurdos que no le hacen mucho honor al intelecto femenino… En el 92, mi profe de español, hablando de los géneros decía que había palabras masculinas, otras femeninas, y otras neutras (aplicables a ambos géneros); por ejemplo humanidad, que aunque es una palabra femenina, puede implicar a los varones también; destacó entonces el surgimiento de una palabra femenina para juez: jueza, nacida para balancear ‘la igualdad…
Cuando entré a trabajar en un proyecto educativo en el que mas o menos 8 de cada 10 son mujeres, mencionaba algo de un proyecto para niños, y alguien me interrumpió: ‘los niños Y las niñas; aquí somos genero-sensitivos’. Pregunté: ‘no incluye la palabra niños también a las niñas?’ Me dijeron “no”, y que no decir niños y niñas equivalía a una agresión. Es un movimiento de lenguaje: como si no fuera el español ya de por sí el de más vocabulario, encima eliminamos las palabras ‘neutras’.
En ese mismo lugar contrataron a un amigo. Le dijeron que ocupaban contratar gente de mi especialidad. Me habló de volver, y antes que pudiera darle consideración, me dijo que no se puede… Razón? ‘están exigiendo que se contrate una mujer’.
Soy creyente de que nuestra sociedad necesita permearse de la feminidad analítica, deductiva, intuitiva, compasiva, amorosa, tierna y dinámica. Ojalá todos los hombres aprendiéramos, como ellas, a mantener cinco temas de conversación en la mesa sin que nadie se pierda, a estar pendientes de todo, y a asumir a la gente en forma global, y no como nosotros, que vemos por partes (piernotas, pechotes, ojazos, trasero, etc.).
Aunque la intención es plausible, parece que este cuentito de la igualdad, lejos de feminizarnos a nosotros, esta haciendo que las mujeres adopten de nosotros los machos los peores prejuicios: altivez, sentimientos de superioridad y competitividad, prejuicios y como si fuera poco, protocolos lingüísticos que no sirven (por que hay que ser …, para creer que una palabra más cambia con connotaciones positivas una realidad).
Qué sigue? Que decir mañana para referirnos toda la gente? ‘Hombres y mujeres, heterosexuales, lesbianas y gays, zurdos y derechos (luego lo mismo pero con los ambidiestros), altos y bajos, lindos y feos y ricos y pobres’? Insisto: Las divisiones son de las más estúpidas y burdas herramientas cuando se sacan juicios contundentes sobre algo, especialmente cuando de humanos se trata.
Entre la virulenta clase de los analíticos especie en la que por bendición y maldición me toca estar, la más popular es de la que más tenemos que cuidarnos, que son los que tienen ‘licencia’ para despotricar.
Existe una diferencia que puede determinar si un analítico es bueno o malo: la intención. Yo puedo analizar a una persona para dejarle saber si tiene algo que mejorar, y sugerir como mejorarlo, o bien ofrecer un comentario que aprecie, encomie, dignifique o refuerce un punto. Pero si lo que busco es exponer una debilidad, mi única intención puede ser bajarle el piso a alguien. Y eso no es bueno. Los que escarban la gente así solamente están buscando un confort que les alivie a saber que hay otros con problemas igual que ellos. Y brinda en ellos un sentido de superioridad el sentir que ‘anotaron’ apuntándole a alguien que tiene una disfuncionalidad en qué trabajar.
Ningún adulto ha tenido una infancia plenamente feliz. Todos llevamos nuestras cargas (si, vos también). Y los que no tuvieron una infancia llena de desprecios y violaciones, se lamentan de que todos piensan que son unos mimados y eso los acompleja. Cuando no tenemos traumas, inventamos… Entonces… qué descubrís al decirle al otro, ‘tienes un problema serio de autoestima que se origina en tu infancia?’ Cuéntame una historia original. Con eso qué ganas?
Yo te voy a decir que ganás: lográs hacer que aquella persona amainada por su crisis interna, vea una luz de esperanza en alguien que finalmente les confirma lo que sienten que no pueden decir ‘tenés un problema’. Las explicaciones sobran y todas son tan clichés que no entiendo cómo no hay más como vos en el mundo: aberraciones sexuales, autoestima, miedos que cubrís con tal o cual conducta. El otro se siente leído, y vos complacido: tu presa cayó. Ganaste!
Entonces manipular se hace fácil: y también, tenemos mil clichés que hasta en las charlas de las doñitas vagabundas que ven tele encontrás. Querete vos mismo, tenés que detener el ciclo, superalo, terminá el duelo, reconstruite, es un asunto de género, un círculo de agresión, deshacete de este o aquel vicio. Dejá de pensar en los demás y complacete vos mismo, date tu tiempo, descansá. Cliché.
Quién dice que lo tuyo es una ciencia? Quién dice que es asertivo? Los de tu gremio opinan diferente; probablemente lo contrario, por que el ego no les permite enfocarse en el meollo del asunto sino en el respeto y el paradigma. Según vos, vas a encontrar una nueva forma de limpiar las cacas del inodoro. Get a life!
Algunos de tu ‘especie’ no son iguales, y realmente buscan ayudar. Tengo amigos ahí incluso. Es una lástima que por la mayoría, se pierda la confianza en la efectividad del resto. El efecto placebo de tu medicina no funciona en los de tu especie como yo, por que yo también analizo, y te estoy viendo…
Yo, como vos, analizo. Pero evito juzgar. Con excepciones como esta, en las que no puedo tolerar que usando tu inmunda licencia, agredás a gente que yo quiero. Prefiero los libros.
He needs a remedy that binds and blinds. Let it bind the affection that he gives away, let it blind his vision so that he doesn’t’ look in no way. Need some sort of way that gives me the consciousness needed 2 avoid his emotions 2 run desperately and think she could love him. B cause he does already.
Time and time again, an endless cycle seems 2 B falling in love just 2 B reminded that he shall fall out. And it wouldn’t B a problem if he wouldn’t leave pieces of his heart every time he does. The remaining peace, is looking at ‘her’ right now. Looking at her means, watching a lovely icon on his MSN contacts, with an evocative nick, and a suggestive comment in the title title. She is the 1 he was thinking of. And yes, they seemed 2 B different, but he had the feeling that within time they both could make it.
But then he finds out: she has some1, and she’s been looking some1 B cause she seems 2 B trying 2 establish and settle somehow and she feels lonely.
“U just had 2 look a bit further at me, and discover me. D|scover that the 1 U consult sometimes answers U ‘2 gladly’. Did U ever watch my eyes when I did? Obviously U didn’t. And U should have.”
And he beats his head against the wall of regrets, pondering who is the most stupid: is it her B cause she wasn’t’ able 2 see he was eager 2 have her, willing 2 wait, able 2 risk, open 2 share? Is it him, and his obstinate heart propensity 2 look 4 a hope in love, and then in those wings, love on her?
“I guess it was me. And even if I wasn’t: does it make any sense that I get 2 know it if U don’t?”
It would have been beautiful 2 watch 2gether life, grow old, and watch their bodies un-morph, their health get weakened, and their experience get amplified, while developing the tendency 2 give less attention 2 it, B cause everything gets more importance when they both share a second of life 2gether.
“For now, U get Ur ignition. I’ll watch U burn while I get frozen.”
Quedate conmigo por favor. Esta vez me urge. Estoy dispuesto a pagar por ello con mi reputación de hombre fuerte y perseverante, que de todos modos no me sirve para nada y siempre pensé que me queda muy grande. Nunca estuve a la altura. No me dejés por favor.
Si, se que te extraña que te hable así, pero si me has examinado por este lugar, tenés que haber notado que soy mucho más sensible de lo que puedo aparentar. Detrás de mis bromas, mis abrazos, mis consejos cuando los necesitás, también soy frágil. Mucho. Tengo la maldición / bendición de ser un humano. Por favor no me dejés, te necesito.
Si te quedás conmigo, te cuento el secreto de los monstruos. Sabías que me asechan? Son asquerosos, intimidantes, demoníacos. Incluso trataron de matarme dos veces. Pero no lo contés mucho. Hay gente que cree que todo en la vida se arregla con la negación, y tiene la costumbre de llamar negativos a gente como yo, que acepto y enfrento mis temores. Los monstruos existen. Si te quedás te cuento. Por piedad, no me dejes solo.
Cuándo los ví por primer vez? En realidad no se ven. Solo se sienten. A mis cinco, mientras ma no estaba, logré sentir sin dudas uno, y lloré como ya no puedo hacerlo, pidiendo perdón, misericordia y protección a mi Dios. Mis hermanas se contagiaron al verme así y lloraron conmigo hasta que nos quedaramos dormidos. Esta vez Dios me salvó.
A pesar de que siempre estuvieron ahí, hubieron momentos cúspide, como aquella vez en al que casi me matan a los catorce. Poco después comencé a sospechar que a mis hermanas también les hacen daño, aunque puede que ellas no los hayan detectado tan claramente como yo. Espero que algún día me perdonen, creo que yo los traje, aunque no se cómo desde mis cinco años. Vos, aunque no me perdonés. Te quedarías conmigo?
Ya de adulto he tratado de aprender a convivir con ellos. Pude incluso a los 25 llegar a un pacto de paz. Mantuve mi vida tratando de ignorar su invasión en mis dominios. Creí que todo estaba bajo control, pero anoche se me volvieron a aparecer. Se tienen una fiesta en mi casa mientras te escribo. Se aparecen cada vez que estoy solo. Por eso te pido que por favor no te vayás.
Hoy, que la gente anda de idiota con calabacitas y las radioemisoras aumentan las veces que tocan ‘Thriller’, te pregunto. Querés terror? Dejame contarte de mis monstruos. Esos sí me hacen orinarme en los pantalones.
Por ratos me debato si son amigos también mis monstruos. Por momentos me pregunto si el monstruo no seré yo. Seguramente lo soy. Aquí afuera, que también es ahí adentro, hay caretas que cuando se quitan descubren una verdad atroz. Todos golpeamos, y somos golpeados. Creo que no es posible que alguno se escape. Probablemente ni los monstruos.
Hay uno que nunca me ha dejado solo. Vos no te vas a ir verdad? Desde siempre me has salvado. Creo que si lo dispones así, puedo aguantar los monstruos hasta que lo creas prudente. Pero por piedad y misericordia, no me dejés solo Dios. Sin vos de veras no podría.
Foto tomada de: http://www.epa.gov/glnpo/aoc/kalriv.html
“La vida me ha dado mucho Pero también me quitó La vida es este río De maravillas y de dolor.” -Páez, Zamba del Cielo
Lo que vas a leer no tiene nada que ver con romance.
El problema con los sentimientos de apego es que son traicioneros. Son invisibles. No los tienes, te mueves bien en general, y de repente aparece alguien que taimadamente te hace pensar que podés tener afecto por otra persona, y tus sentimientos comienzan a fluir en forma agazapada. No te das cuenta de que está pasando. Y el problema es que los sentimientos son por temporada, pero no se sienten como tal.
He caido. He vuelto a abrirme. He vuelto a contar con la posibilidad de compartir muchas de las cosas que regularmente no comparto en forma tan plena, y ante la inmensa soledad que me envuelve, me entierra y me ha dominado, me dejé llevar por la posibilidad de contar con alguien.
Hay muchas cosas que no me cuadran. No me calza como una persona puede mantener un patrón de conducta, generar una impresión, y de un momento a otro, sin mayor evento o aviso, te das cuenta por otro lado que has sido rechazado. Soy yo o hay algo injusto? No se supone que por lo menos uno debe ser notificado de que ya no va a ver a alguien?
Y ahora qué? Es cierto, es tan sencillo como siempre ha sido. Yo siempre he sido solitario, pero el punto es que de un tiempo para acá mi soledad parecía haberme dejado en paz. Y ahora… ahora me doy cuenta que fui un idiota en haber pensado que tenía esperanza en ese sentido.
El problema con los sentimientos de apego es que generan expectativas. Y uno no puede tenerlas con los seres humanos. El problema es que uno trata de dar todo, sin interés, pero cuando te quedas sin nada en cuatro paredes que lo único que te retornan son eco, sentís que fuiste un idiota por que nadie te asalta, sino que vos mismo buscás la gente para que se lleve todo lo que tenés. Es algo que tengo desde pequeño, cuando llegaban los vecinos a jugar conmigo y lo que hacían era llevarse mis juguetes. No me victimizo. Expongo la trayectoria de un mal que tengo.
El problema con los sentimientos de apego, es que los humanos no parecemos querer apegarnos a nada. Y vivimos en la eterna dualidad de no querer nada de nadie, y el mundo moderno cada vez nos hace tener mas formas de comunicarnos, y tenés pagers, teléfonos, email, blogs, y demás, pero no podés hablarte con tu vecino. Probablemente ni sabés como se llama. Y entonces la maldita independencia comienza a hacernos sentir que ocupamos roce social. Se siente bien tener amigos. Pero: cuántas veces tengo que decirme que lo que se siente no es la realidad? Cuántas veces llevarme este golpe?
Y voy a perdonar. Si. Y también voy a sonreír y no voy a guardar animosidad. Incluso, se bien que voy a ayudar, ya es de alguna forma mi vocación. También me voy a ocupar mucho. Voy a volver a escribir otra vez, y ya tengo proyectos en mira, poemas que compartir, mas los que no he publicado por que forman parte de un nuevo proyecto. Pero tengo miedo…
Irónicamente, estoy escuchando el último disco de Páez (soberbio para variar). Y dice en una parte algo que simplemente cito: “yo creo que el mundo no es feliz, la gente tiene mucho miedo. No tuve hijos, me lo perdí, Soledad… tendré una vida sin ti? Necesito parar el bocho y respirar.”
El problema con los sentimientos de apego, es que no se pueden desarrollar si no es en tu propio lugar; y es que esta fue, es, y parece que seguirá siendo tu casa, Soledad.